A lo largo de estos doce años, hemos tenido muchos casos donde las personas acuden en busca de ayuda para tratar la ansiedad, pero cuando hablamos con ellas antes del inicio de cada sesión para evaluar la evolución y determinar el esquema terapéutico de la sesión que vamos a llevar a cabo, van apareciendo cuestiones que conforman el origen y acumulación de esa «ansiedad» que mencionan. Es decir, la ansiedad es la desembocadura de un río lleno de obstáculos o con un caudal que ha estado compuesto fundamentalmente de un problema, aspecto o situación que se ha venido acumulando durante un período de tiempo muy largo.
Así, al principio, tratamos. de disminuir esa ansiedad y sus correlatos físicos (alteraciones del sueño, presión en el pecho, vértigos, taquicardias, problemas estomacales e intestinales, etc…) y porteriormente o, al mismo tiempo, vamos tratando aquellos aspectos generadores de la situación de sufrimiento actual.
Cuando mencionamos el «control» nos referimos al exceso de control sobre cada uno de los aspectos de la vida, sobre todas las acciones de las personas cercanas, el desarrollo de todas las situaciones de la vida hasta las cuestiones más triviales (el orden exagerado alrededor, la perfección en el peinado de los niños, los detalles de decoración o la organización de un banquete familiar…). Un control sobre todo y en todo momento que lleva a ser esclavizante y que absorbe una cantidad ingente de energía hasta agotarla y donde se produce además una gran cantidad de cortisol que daña el cuerpo y genera una importante carga de reactividad enturbiando las relaciones familiares y sociales. Nadie quiere estar al lado de un «controlador». Generalmente, este control es más habitual en mujeres que en hombres.
Por otra parte, este control está asociado en la mayoría de los casos, a la propia autoexigencia. Las personas que ejercen este control sobre todos los aspectos de su vida, suelen ser muy perfeccionistas, extremadamente responsables y, en consecuencia, muy autoexigentes y esta autoexigencia propia es una esclavitud en sí misma.
Veamos pues un caso en concreto en el que el control y la autoexigencia han provocado un gran sufrimiento en la vida hasta que esta persona fue consciente y se decidió a buscar ayuda.
DATOS DEL PACIENTE: Mujer de entre 30 y 35 años
MOTIVO DE LA CONSULTA: Por circunstancias familiares, por abandono del padre en edad infantil, su madre la inculcó un amor absorbente, absolutista y de mucho apego, que no la dejó avanzar como ella siente que es. un modo de amor que ahora ella siente como tóxico y que ella no quiere reflejar en su propia vida. Siente una constante lucha interior entre lo que vivió con su madre y lo que ella siente como su propio ser interior. Lo que siente es una especie de amor dependiente nocivo para ella y para su vida.
Para la madre, ella fue un soporte emocional desde niña, pero esta circunstancia fue produciendo en ella un malestar progresivo provocándola irascibilidad y un talante reactivo que perjudica sus relaciones familiares y sociales. Ha inducido también una baja autoestima e inseguridad propia. En la actualidad tiene cambios de humor constantes y un talante malhumorado.
Desde niña es muy consciente de sus emociones y las analiza y trata de controlarlas constantemente. Es muy autoexigente consigo misma.
Necesita tener todas las personas y situaciones bajo control.
CORRELATOS FÍSICOS: Problemas intestinales desde pequeña.
DESCRIPCIÓN DEL TRATAMIENTO:
PAUTA SEMANAL
1ª SESIÓN: General psicoemocional. Esta sesión le produjo una sensación de enorme tranquilidad interior.
2ª SESIÓN: Empezamos a hacer tratamiento Sei Heki para no sentir amor dependiente. Además, tratamos cabeza en su totalidad y todas las zonas emocionales con el fin de equilibrar su estado psicoemocional y atenuar y equilibrar aspectos alterados o inestables que la provocan sufrimiento.
3ª a 5ª SESIÓN: Se nota mucho mejor. Más estable psicoemocionalmente y que progresa en diferentes aspectos. En esta 5ª sesión se decide cambiar. la técnica Sei heki para trabajar el control, con el tema «no debes controlarlo todo». Sobre el tema anterior del sentimiento del amor dependiente expresa que se encuentra más desapegada y más libre y que han cambiado en este sentido la sensación y visión. de su vida.
De la 5ª a la 10ª SESIÓN: Ha ido mejorando mucho en el control sobre los demás. Lo nota además mucho porque trabaja cara al público y su actitud anterior le producía muchos problemas que a ella misma le desagradaban.
11ª SESIÓN: Como se evalúa que el tema del control sobre los demás y sobre todo en general ha llegado a una situación normalizada, decidimos cambiar el tema de la técnica Sei heki para tratar la autoexigencia: no debes ser autoexigente contigo misma.
De la 11ª SESIÓN A LA SESIÓN 17: Durante estas sesiones se estuvo trabajando la autoexigencia. Aparte del Sei heki con este tema se hace siempre tratamiento psicoemocional completo.
Nota cambios de mejoría en todo. Se encuentra más estable, más segura. Su reactividad ha disminuído considerablemente y eso lo nota sobre todo en la relación con el público en su trabajo. Empezó a delegar y a confiar en las capacidades de la gente.
La relación con la madre también se ha vuelto más compasiva. Durante estas sesiones se ha hablado de la autocompasión, la compasión hacia los demás y la aceptación. Empezó a hacer meditación.
Su nivel de autoexigencia ha disminuido considerablemente y eso la hace estar más feliz y satisfecha a todos los niveles.
A partir de la sesión. 17ª la evaluación de la mejoría es muy buena y a petición de ella misma pasamos a una sesión mensual durante un tiempo.
Como en todos los tratamientos se complementa Reiki con técnicas de respiración y meditación, y otras prácticas como técnicas de Qi gong o/y procedentes del Yoga.