A lo largo de estos 13 años de práctica terapeútica y de estos diez años de enseñanza de Reiki he ido aconsejando cada vez más aquello que mis maestros igualmente nos recomendaron y que el mismo Mikao Usui potenció: que todo el mundo aprenda Reiki. Porque Reiki es el mejor tesoro que se puede tener y lo digo con conocimiento de causa y conocimiento. Como promulgó Mikao Usui: «La medicina para alcanzar la Felicidad» porque practicado con perseverancia Reiki nos va sanando física, mental y espiritualmente. Porque cuerpo y mente, como bien demuestra actualmente la neurociencia occidental actual, están intimamente interconectados y son interdependientes. Algo que ya hace más de tres mil años se conocía en las sabidurías y métodos terapéuticos orientales.

Aprender a hacer Reiki para uno mismo es aconsejable e importante. Tú mismo puedes tratarte muchas afecciones y patologías físicas comunes y es de un gran valor como terapia complementaria para enfermedades graves y crónicas. También es una magnífica herramienta terapéutica para alteraciones psicológicas o para aliviar y eliminar emociones aflictivas o afrontar momentos difíciles en la vida. Yo misma me trato en todas estas ocasiones sin tener que recurrir a analgésicos, antiinflamatorios o ansiolíticos. Cuando voy al dentista, cuando tengo una gripe, cuando tengo malestares estomacales o digestivos o cuando paso momentos turbulentos por situaciones personales difíciles, Reiki es un gran apoyo en mi vida. Realmente es un Tesoro.

Pero más recomendable aún es que varias personas en la familia aprendan Reiki. En nuestra casa, el Dr.Tikara y yo nos apoyamos y auxiliamos mutuamente y es mucho más efectivo que hacerse solo a uno mismo. Hemos tenido en estos años muchos momentos difíciles en los que uno u otro nos hemos encontrado mal o muy mal y Reiki ha sido un importante sostén para resolver un problema o como complemento esencial de otros tratamientos. Si hemos tenido, por ejemplo, gripes, nos hemos hecho Reiki y hemos podido volver al trabajo en pocos días. Si hemos tenido fiebre, hemos resuelto con técnicas específicas de Reiki de una forma efectiva. Si hemos tenido problemas más graves, como isquemias, hemos resuelto, aunque te parezca mentira lector, solo con Reiki, frenando el proceso. Si hemos tenido estados psicoemocionales difíciles nos hacemos Reiki y no necesitamos de ningún medicamento ni especialista externo.

Solo ua historia específica entre muchas. En una ocasión, en un vuelo Madrid -Tokyo yo me puse muy indispuesta del intestino, con diarrea muy fuerte. Aún quedaban 5 horas de vuelo y no teníamos a mano nada que pudiera parar ese proceso. Esto me generó una fuerte angustia y un estado de ansiedad muy alto. La verdad es que creí que no llegaría a aterrizar. Era difícil hacer Reiki entre la incomodidad de los asientos . El problema estuvo en que esa situación me generó un estado de pánico a volver a coger el avión de regreso a España. Tenía mucha pesadillas y ansiedad al respecto. Durante los quince días de nuestra estancia mi esposo estuvo todas las noches haciéndome la técnica de Sei heki de Reiki para no tener miedo al viaje en avión de regreso. Pude volver con plena tranquilidad.

En muchas ocasiones he hecho Reiki a distancia a mis hijas y nietas. tanto para problemas físicos, como psicoemocionales o problemas afines a la infancia, como problemas relacionados con dificultades del lenguaje, por ejemplo.

Podría contar muchas, muchas situaciones ocurridas en el ámbito familiar durante estos años, algunas os parecerían increíbles!.

Por eso animo a las parejas a que aprendan ambos, para que uno no dependa siempre del otro, porque Reiki al final, creas en él o no, gusta a todos y todos acaban reclamándolo, incluso diciendo la típica frase …»yo no creo, pero…me sienta bien…». Y animo mucho más a las parejas con hijos. Simplemente es una gran tranquilidad. Les puedes auxiliar no solo en las afecciones físicas, sino en los temores infantiles u otros problemas similares de la infancia y adolescencia. Y más aún, Reiki es un gran complemento para niños con TDA, TDHA y autismo. Actúa sobre el sistema nervioso central, sobre el sistema neuronal y sobre otros muchos aspectos y les hace estar emjor a ellos y a sus familias.

También es muy recomendable aprender Reiki si tienes personas mayores en casa tanto con patologías físicas graves, como cáncer o enfermedades neurológicas, demencias o psiquiátricas.

En los últimos años, varios miembros de las misma familias han ido aprendiendo Reiki progresivamente y he visto como unos se ayudaban a otros tanto presencialmente como apoyando desde sus casas con Reiki a distancia. Como hermanos ayudaban a hermanos, hijos a padres y padres a hijos, o a suegros y a abuelas y abuelos. Y esto es algo hermoso, entrañable y compasivo.

Por esta razón, en los cursos de Reiki premiamos el aprendizaje de varios miembros de una misma familia ofreciéndoles facilidades económicas, justamente para favorecer la adquisición de esta gran herramienta terapéutica que va más allá de un simple dar una pastilla.

Isabel Pesquera

Maestra Shihan diplomada por el Instituto de Jikiden Reiki de Kyoto

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